THIS IS Casa Edén.
Un apartamento
convertido en refugio.
Una vivienda en pleno centro de la ciudad que consigue convertirse en un oasis en medio del bullicio donde poder descansar y relajarse. Para disfrutar con amigos, o de forma más introspectiva, cada rincón invita a la desconexión total y a la calma.
LOCALIZACIÓN
Valencia, España
SUPERFICIE
120m2
AÑO
2023
FOTOGRAFÍA
David Zarzoso
STATUS
Construido
Conseguir que una vivienda de los años 70 respire paz y bienestar.
La vivienda, con una distribución típica de la época, se presentaba extremadamente compartimentada, con espacios optimizados para la funcionalidad sin atender a la propia experiencia de habitar el espacio. El reto pasaba por apostar por espacios más amplios y diáfanos, dotando de liviandad y fluidez al recorrido.
Se reorganizan los espacios con el objetivo de potenciar la relación entre el interior y el exterior, devolviendo el protagonismo a la entrada de luz natural y a las terrazas, y recuperando así las vistas al mar Mediterráneo y a la ciudad de Valencia.
La isla se convierte en el nuevo elemento articulador del espacio y de la vida.
Salón, comedor y cocina se conciben como un único espacio. Nada más entrar a la vivienda, desde el recibidor, se percibe la amplitud del ambiente con sus amplios ventanales y vistas al exterior. La isla cumple una doble función: actuar como articulador del espacio y servir como punto de interacción entre convivientes o invitados.
La nueva planta agrupa cocina, recibidor, baños y armarios en una única banda de servicio en forma de ‘L’ situada en la parte ciega de la vivienda.
Salón, comedor y dormitorios se trasladan al perímetro exterior, maximizando la entrada de luz natural y aportando calidez y bienestar a estas estancias.
Con detalles como el rodapié oculto, las puertas paneladas integradas y los marcos de las puertas invisibles, se reduce cada elemento constructivo a su mínima expresión para potenciar la continuidad espacial buscada, libre de barreras y obstáculos visuales.
Y, junto al uso de materiales amables y naturales, como el travertino Navona de Tivoli en la isla o el microcemento aplicado in situ en los baños, se logra alcanzar la deseada sensación de equilibrio y bienestar.